martes, 13 de febrero de 2007


La ciudad Gris
Hubo una vez en una ciudad gris, un hombrecito gris. Todos los días vestía de traje gris y hacia la misma rutina: ir de casa al trabajo y del trabajo a casa. Jamás se había visto una sonrisa dibujada en él. Todas las personas del lugar eran iguales a aquel hombrecito. Aquella ciudad donde vivía siempre estaba nublada. Las enormes nubes grises constantemente amenazaban con lluvias.Un día, de camino al trabajo, encontró un lápiz de color naranja en el suelo. Cuando lo vio, detuvo su marcha y se quedo mirando a aquel objeto. Lo miro y lo miro hasta que decidió recogerlo. Con el lápiz en su mano, dibujo una enorme sonrisa en su cara. De pronto se sintió diferente. Mejor de lo que se había sentido antes. Metió el lápiz en su bolsillo y se dispuso a retomar el camino al trabajo. Mientras caminaba con la sonrisa dibujada en la cara, la gente lo miraba asombrada...y poco a poco, las personas se fueron contagiando y también aparecían sonrisas en su caras. Cuando toda la ciudad tuvo una sonrisa, las nubes grises comenzaron a desaparecer. El sol se asomó y con sus rayos coloreó la ciudad.Así que recuerda:

Una sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

bueno Soraya , gracias por este cuento.
el protagonista de este cuanto podemos ser cualquiera de nosotr@s.
a veces centramos nuestra vida en nuestros problemas y agobios y nos olvidamos de darle importancia a los peqños momentos felices del dia a dia, a las sonrisas q nos dedican, a los gestos de cariño de la gente q nos rodea........
no dejes q las nubes oculten el sol q hay en tu vida, comparte tu tristeza cn la gente q te kiere para q las lagrimas no ahoguen tu sonrisa!!!
REGALA TU SONRISA A LOS DEMAS Y PON UN RAYO DE LUZ EN SU VIDA!!!
Ánimo a todos con los exámenes y con el trabajo diario!!!
un besote.....mary

Ángeles dijo...

Gracias Soraya por regalarnos este cuento y dibujarnos a todos una sonrisa naranja en la cara... leyéndolo se me venía a la cabeza una frase que una compañera de campamento, hace ya algunos... bastantes años (que vieja voy), me regaló en un calendario... hoy va para todos, aunque seguramente algunos ya me la habréis escuchado porque me gusta mucho:

SONRÍE SIEMPRE, AUNQUE TU SONRISA SEA TRISTE, PORQUE MÁS TRISTE QUE TU SONRISA TRISTE SERÍA LA TRISTEZA DE NO SABER SONREIR.